La iluminación artificial es un elemento inherente a las vidas de los países desarrollados. Todos sabemos de las bondades de la misma pero, también, hay que contemplar sus riesgos. La contaminación lumínica, el resplandor nocturno de las ciudades y la alteración de los ciclos circadianos en la salud humana son algunos de los efectos negativos de la iluminación artificial.

La Delegación de Galicia del Comité Español de Iluminación (CEI) ha elaborado un estudio que reúne las recomendaciones a seguir para evitar las amenazas arriba descritas. Un uso responsable de la tecnología led junto con una nueva concienciación de la cultura de la luz puede conseguir que el ahorro energético sea mucho más efectivo. Esto es posible si se combinan los adecuados sistemas de control para la regulación del flujo luminoso con sistemas ópticos apropiados para cada situación.

Desde el CEI proponen algunas buenas prácticas en la ingeniería del alumbrado. Iluminar solo lo que realmente se necesita, evitar la emisión del flujo luminoso por encima de la horizontal, emplear niveles de iluminación ajustados a las necesidades incluyendo reguladores y emplear luz con características espectrales apropiadas evitando, en la medida de lo posible, la luz de longitud de onda corta son algunas de sus indicaciones.

Respecto a la salud, el consejo sería respetar al máximo los ciclos circadianos. Esto quiere decir que el día sea día y la noche, noche, tanto dentro como fuera de los edificios. En este sentido, se observa que los niveles de iluminación en horario diurno son inferiores a los del medio natural. Y, por el contrario, los niveles de iluminación en horas nocturnas son bastante superiores a los que nuestra biología está adaptada. Por tanto, una luz a deshoras es un elemento disruptor del sistema de regulación circadiano con efectos negativos en la salud humana.

La recomendación generalizada es que en la remodelación o en la nueva instalación del alumbrado público exterior hay que tener en cuenta que la iluminación no conlleve consecuencias negativas en el ciclo circadiano. Para ello se aconseja usar fuentes de luz con bajo contenido de luz azul. Otra opción es el uso de sistemas variables que permitan disminuir la temperatura de color y el nivel de iluminación a lo largo de la tarde noche. Las buenas prácticas en el alumbrado público pueden aplicarse a la iluminación de interiores en hogares y centros de trabajo.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar